Instrumento A: la preinstrumentación segura y predecible, en un solo paso

Dr. BENJAMÍN MARTÍN

PROTOCOLOS EN ENDODONCIA

La endodoncia necesita de protocolos, haciendo que algo que es distinto en cada diente, como es su sistema de conductos, se haga más simple y predecible.

Los pasos, que debemos protocolizar, son :

  • Diagnóstico
  • Permeabilización
  • Eliminación de las interferencias coronales
  • Preinstrumentación
  • Instrumentación
  • Irrigación
  • Obturación del sistema de conductos
  • Obturación coronal

A nivel instrumental, tenemos que tener en cuenta los pasos que debemos seguir de forma sistemática, no olvidándonos de ninguno de los pasos obligatorios (Fig. 1) en nuestro Sistema Endogal (Fig. 2).

Figura 1

Figura 2

Figura 3

NACIMIENTO Y EVOLUCIÓN DE LA PREINSTRUMENTACIÓN

La preinstrumentación nació, como concepto, hace unos 15 años, porque se fracturaban muchos instrumentos de NiTi, al usarse directamente después de la permeabilización. Se vio que la parte débil, en estos casos era la punta de los instrumentos rotatorios. Si realizábamos, previa a la instrumentación rotatoria, una instrumentación manual con conicidad del 2%, hasta un diámetro en punta similar al diámetro en punta del primer instrumento rotatorio, reducíamos la fractura de instrumento rotatorios NiTi en un 50%.Por tanto, si hacemos una instrumentación manual con limas K del 10, 15 o incluso 20 ( Fig. 3), lograremos reducir el número de fracturas en nuestras endodoncias.

La evolución fue el desarrollo, primero de un conjunto de instrumentos rotatorios de NiTi de baja conicidad, para posteriormente desarrollar un único instrumento de NiTi, que englobara o superara la acción de las limas K 08, 10, 15 y 20.

Figura 4

¿CÓMO REALIZAMOS LA PREINSTRUMENTACIÓN?

En nuestro sistema, esta función la hace el Instrumento A (Fig. 4).

Es un Instrumento de NiTi con tratamiento térmico, de 0,15 mm en la punta y conicidad constante a lo largo de la parte activa del 3%.  La sección es un paralelogramo y el número de espiras es muy alto, de 21. Esto hace que sea un instrumento superflexible, con gran capacidad de progresión, poca capacidad de corte, que lo que pretende es alcanzar la LT de forma efectiva y segura, dando una conformación inicial al conducto, protegiendo el siguiente instrumento de nuestro sistema, el Instrumento B (20.04).

En aquellos conductos con dificultad instrumental (regla de los 3 treses: o más de 30mm de longitud, más de 30º de curvatura o más de 3 ciclos en alcanzar la LT), sobre todo, podemos dividir la preinstrumentación del conducto en 3 ciclos, 1 por tercio. El tipo de movimiento en el tercio coronal será de cepillado con presión al retirar el instrumento hacia la pared o paredes que dan nombre del conducto, y el tercio medio y apical con un movimiento in out. El trabajar por ciclos (Fig. 5) da una gran seguridad y calidad a nuestra intrumentación. Esto se debe de hacer con los instrumentos A y B con dificultad instrumental.

El concepto de preinstrumentación es algo que tenemos que asimilar en nuestra práctica endodóncica diaria, pasando hasta LT el Instrumento A (o una instrumentación manual con limas K 08, 10 y 15 en conductos rectos).

Figura 5

Dr. BENJAMÍN MARTÍN